22 de mayo de 2018

Océano Rojo vs Océano Azul


Océano Rojo vs Océano Azul

W. Chan Kim y Rennée Mouburgne, autores del libro “Estrategia de los océanos azules”, utilizaron los términos océano rojo y océano azul para definir el universo de los mercados actuales, dos estrategias de actuación diferentes frente a la competencia.

El océano rojo es el espacio conocido del mercado, una estrategia que implica competir en el mercado existente, desafiar a la competencia y donde se realiza un balance entre valor y coste, todo para ocupar un papel relevante en el mercado.  
La encarnizada competencia vuelve sangriento al océano rojo, de ahí el término.
Los océanos azules denotan un mercado desconocido y no tocado por la competencia, una estrategia que pone a la competencia fuera de juego, crea captura de nueva demanda y rompe el esquema entre valor y coste.
Creas tu propio terreno como Manatís ha creado el suyo propio, hablando de la comunicación con una escucha activa. Capacidad que hace gradualmente y que se relaciona con el nombre de la palabra de la empresa.
Igual que el océano azul es grande y profundo en términos de oportunidades y crecimiento.  

Según sus actores, la clave para encontrar un océano azul es tener en cuenta el “marco de las 4 acciones”. Este marco se utiliza para reconstruir los elementos de valor del cliente y crear nuevas:

-          Aumentar: aquellos valores para que queden por encima de los de la industria.
-          Eliminar: Factores, por los que la industria ha competido mucho.
-          Reducir: Factores por debajo del de los estándares de la industria.
-          Crear: Factores que la industria nunca ha ofrecido.

Con la creación de El Cirque du Soleil nació un nuevo océano azul. Se creó un nuevo espacio en el mercado del espectáculo, donde no había competidores.
El circo del sol añadió a la experiencia del circo la sofisticación del teatro y se deshizo del circo tradicional. Eliminó aquellas prestaciones que no aportaban ningún valor adicional desde el punto de vista del cliente, por ejemplo, no utiliza animales.

A la misma vez se incorporan nuevos elementos propios del teatro; en vez de aglutinar un conjunto de actuaciones inconexas entre si sus actuaciones cuentan con un tema y un hilo narrativo.

Se ha de tener en cuenta que, aunque uno haya definido y triunfado en un océano azul, el trabajo no debe cesar. Hay que seguir esforzándose y buscar nuevos océanos azules. Siempre ha habido un primero que ha disfrutado de las ventajas de no competir, generando negocio y valor, pero si no se sigue trabajando todo océano azul termina convirtiéndose en rojo. 

Jacqueline Ruiz C. 


La sostenibilidad como estrategia de valor




La sostenibilidad como estrategia de valor

La sostenibilidad es un tema que está en boca de todos, empresas, gobiernos e incluso en la calle. Es una tendencia que se ha apoderado del mundo del marketing y que muchas empresas han apostado por aplicar este tipo de comunicación y dotar así de un nuevo valor a sus marcas y productos. ¿Pero que es el marketing sostenible?

El marketing sostenible no es una campaña de comunicación ni un eslogan, es la forma de posicionar los productos y de dirigirse al consumidor, siempre poniéndolo en práctica.
En el terreno de la mercadotecnia el marketing verde es una labor que consiste en plantear, implementar y controlar estrategias de precio, distribución y producción de tal manera que se satisfagan las necesidades del consumidor, los objetivos de la empresa y al mismo tiempo sea compatible con el medio ambiente, ayudando y mejorando el sistema.

Pero la sostenibilidad no son únicamente  de causas verdes, este concepto significa que ha de ser viable en lo ambiental, lo social y lo económico.

Un negocio puede ser muy ecológico, pero si afecta negativamente a la sociedad, con un producto realizado con mano de obra infantil, podrá ser verde pero no sostenible.

Aun así, hoy en día, se siguen encontrando numerosos casos de marcas y compañías que dan un giro al presentar sus productos y servicios al consumidor, para parecer respetuosos con el medio ambiente. He sido testigo en una lavandería en Bombay donde se planchaban y teñían productos de marcas de lujo con personal infantil y gente en condiciones infrahumanas.

A esta práctica se la conoce como “Green Washing”, maquillar a la marca para que parezca “Enviromental Firendly” sin serlo necesariamente.
Por otro lado, encontramos empresas que son un gran ejemplo de marketing verde.  La marca Levis, productora y distribuidora textil, desde 2011, produce con el sistema “Waterles”, el cual reduce entre 28 y 96% el uso de agua en el proceso de elaboración, los suelos de madera de sus tiendas son certificados por el Forest Stewardship Council, es decir, que vienen de bosques con gestión/sostenible y recientemente ha comenzado a apoyar dando clases de diseño sustentable a estudiantes.

El marketing verde va más allá de la simple publicidad o forma de posicionarse frente al consumidor y el mercado, este involucra la cadena de valor y las 4p del marketing, se trata de la producción de un producto viable tanto para el día de hoy como para las siguientes generaciones.

Hemos de comunicar de forma sostenible para educar a las empresas y entidades publicas a mejorar el planeta.

Jacqueline Ruic C.