16 de diciembre de 2016

Las emociones y la persuasión de los eventos

Los eventos son una herramienta muy eficaz para implementar la estrategia de la marca y comunicar sus valores y objetivos. Pero para ello es muy importante despertar las emociones de los asistentes y conectar con las afinidades del público.
Estratégicamente se utiliza la persuasión para determinar o generar cambios en la conducta y de actitudes públicas, de forma que se neutralicen las antipatías, se lleguen a crear actitudes favorables y se incrementen las actitudes a favor.
A la hora de ejecutar estas acciones de persuasión a la opinión pública para generar cambios o determinar actitudes, los eventos son un claro ejemplo de ser una herramienta de comunicación de gran utilidad a la hora de conseguir dichos objetivos persuasivos.
Además las personas tenemos un cerebro primitivo que decide la velocidad de las decisiones. Para acelerar este proceso, recurrir a las emociones es la clave.
Las emociones nos llevan a reaccionar y adaptarnos. Si conseguimos llegar a ellas, el cerebro del receptor reaccionará más rápido y tendremos una vía directa para instalar los inputs que queremos comunicar.
Bien, para emocionar tenemos que pasar a la acción. Debemos implementar las acciones más adecuadas para crear fuertes emociones y sensaciones como puede ser la música, los espectáculos o acciones que involucren al público.
Si conseguimos emocionarlos, conseguiremos captar toda su atención. Como consecuencia, habremos penetrado en su memoria y podremos alcanzar los objetivos del evento.
Y no debemos olvidar que el coste del evento se mide por las reacciones, sensaciones y emociones del público asistente. Una buena comunicación, con un mensaje atractivo y unas acciones que consigan apelar a la emoción, dará beneficios y ayudará a la consecución de la estrategia de marca.
El ser humano es emocional y cada vez menos racional.
En definitiva, cualquier evento depende del público al que se dirige y de la entidad que lo organiza, debiendo tener en cuenta su entorno y cómo actuar ante él. 
¡¡¡¡ Me encanta persuadir y emocionar con los eventos!!!!

Jacqueline Ruiz C.



Nosotras podemos. Nosotras lo valemos

Frecuentemente escuchamos frases como “ella es fuerte, puede con todo”

Y yo me he preguntado  ¿a qué se refiere exactamente con el adjetivo “fuerte”? Así que decidí indagar y pude comprobar que según un estudio de FIDEM,  Fundación Internacional de la Mujer Emprendedora, junto con Lead Learning Lab, entidad dedicada al management persuasivo, la mujer fuerte se define como aquella persona  capaz de adaptarse a los cambios, a la incertidumbre o a la adversidad con optimismo y energía.
En definitiva una mujer luchadora que cree en los compromisos y que no se deja vencer fácilmente, que se esfuerza hasta el final en hacer las cosas bien hechas, sin dejar sus responsabilidades a medias.
Se considera que las mujeres son capaces de mirar más allá del presente, marcarse unos objetivos e insistir hasta conseguirlos, las mujeres, por lo general, no se resignan ni se dejan vencer. Y si el camino a seguir no funciona, buscan alternativas y soluciones. Son apasionadas, creativas y nada las detienen.

Si miramos al pasado podemos recordar mujeres fuertes como Ana Frank, Marilyn Monroe, Margaret Thatcher o Frida Kahlo. Y sin ir más lejos, Isabel Allende, Madonna o Melinda Gates son mujeres perseverantes, valientes y constantes.
Incluso actuales cantantes como Adele nos transmiten que la fuerza de la personalidad que transmite y su voz no está reñida con la sensibilidad hacia su entorno. Una gran comunicadora al respecto.
Una mujer fuerte es una mujer feliz, satisfecha, realizada, generosa y es influyente en su entorno. Todas tenemos una fuerza interior que nos guía y nos hace avanzar y mirar hacia adelante tomando la mejores decisiones posibles.
En mi opinión, todas estas características me llevan a preguntarme porque no hay que más mujeres dirigiendo las organizaciones.
 Para potenciar y reivindicar la importancia de las mujeres fuertes, desde el Festival Iberoamericano de la Comunicación Publicitaria El Sol se ha creado e impulsado un movimiento llamado #masmujerescreativas para conseguir que el 2019 se llegue a la igualdad entre hombres y mujeres en los cargos directivos.
Parece ser que las aulas de las universidades, el 76% son mujeres, pero únicamente el 5% llegan a los consejos de administración. Ambos resultados escalofriantes.
¿Qué es lo pasa a medio camino que son tantas las mujeres que no llegan a la cima? Os animo a intentarlo. Porque las estadísticas son “desoladoras”.

Jacqueline Ruiz C.


14 de diciembre de 2016

¿Tienes un minuto con forma?

¿Tienes un minuto con forma?

Un minuto es el tiempo máximo que tenemos para sorprender, llamar la atención o atraer a una persona para conseguir aquello que quieres. El elevator pitch es crear interés. Es conseguir captar la atención, que se interesen por tu proyecto y conseguir un café o una cita  para hablar de los detalles.


El nombre de elevator pitch viene dado por el paralelismo entre tu discurso para vender y el proceso de subida de un ascensor.
Es la doctrina donde se pone en evidencia que si entras en un ascensor y justo está una persona de interés para ti. Has de tener el tiempo suficiente que dura el trayecto hasta la última planta, para venderle tu proyecto o tu persona  y conseguir que lo compre.
Es una técnica que se ha formado a muchos directivos y comerciales de nuestro país para conseguir  captar la atención en tan solo un minuto.
No obstante, nadie hasta la fecha actual ha pensado la forma en como transmitirlo, una realidad que nos acerca aún más a nuestro objetivo y facilita la atención, es el llamado Elevator pitch Protocolario (EpP)
Por ello, he creído dar en varias formaciones ( la Caixa, Menorca, EAE...)  mi propia  metodología, un valor añadido en la técnica del elevator pich, representado por la forma.
No solo hemos de contar una historia cautivadora hacia el contrario. Hemos de tener en cuenta un dato significante en el mundo de la comunicación y es que al final lo que transmitimos está reflejado en nuestro lenguaje corporal, con el escalofriante dato de que representa el 93%, mientras que el mensaje que decimos solo representa el  7% de nuestra comunicación. Con dichas estadísticas queda muy claro el valor de dicha nueva metodología, no solo refuerza el mensaje corto, directo y futurista del Elevator pitch sino también la forma como lo transmitirlo


Jacqueline Ruiz.